Basilica San Vicente

LA PARROQUIA

Matrimonio

El matrimonio cristiano es, quizás, el sacramento que más está sufriendo las consecuencias de las modas y las apariencias sociales. A nosotros cristianos, nos corresponde darle el sentido auténtico de compromiso, entrega y amor creyente que tiene.

Cuando hables de tu decisión de casarte por la Iglesia, deja claro que se trata de una decisión tomada en conciencia como creyente, para formar una pareja estable y una familia cristiana.

En la preparación del sacramento hay tres elementos: el expediente, los cursillos prematrimoniales y la preparación de la celebración.

Los cursillos prematrimoniales

Si una pareja decide casarse por la Iglesia es porque tienen claro el sentido creyente que quieren dar a su matrimonio. Los cursillos prematrimoniales son la catequesis previa que, como en la Confirmación o la Primera comunión, imparte la Iglesia para garantizar lacorrecta celebración del sacramento.

En la ciudad de Ávila están organizados en conjunto por todas las parroquias y por el secretariado de familia y vida de la diócesis de Ávila. La parroquia cuenta con información de las fechas en que se celebran. También pueden consultarse las fechas llamando al Obispado de Ávila (tfno. 920 353 900 extensión 37, los miércoles de 12:00 a 13:00 h). Normalmente las fechas coinciden con los últimos fines de semana de mes de Noviembre a Mayo (ambos incluidos).

La preparación inmediata de la celebración:

    – La realizan los novios con el sacerdote que celebrará la boda. 

    – Los sacerdotes de la Parroquia de San Vicente celebrarán sólo las bodas de personas pertenecientes a la parroquia y de quienes decidan casarse en la Basílica y en San Andrés, pero no hay inconveniente si algún sacerdote familiar o amigo de los novios quiere venir a celebrar la boda. 

El Expediente Matrimonial 

Es la documentación necesaria para que sea autorizada la celebración del matrimonio. Se hace en la parroquia a la que pertenece cada persona (la parroquia a la que se pertenece es aquella en la que se reside desde hace como mínimo tres meses, se trata de residencia de hecho y no influye el lugar donde se esta empadronado) y es independiente del templo donde se vaya a celebrar la boda.

Para hacer el expediente matrimonial se necesita:

– Partida de bautismo (en el caso en que el expediente se haga en una parroquia distinta del bautismo)
– Fotocopia del DNI
– Acta de nacimiento
– Certificado de los cursillos prematrimoniales
– Dos testigos (dos personas que conozcan a la pareja de novios y no sean de la familia) 

La celebración del Matrimonio 

La parroquia de San Vicente se siente muy honrada al recibir a parejas que quieren celebrar su boda en alguno de nuestros templos. Es importante que tengas en cuenta que tu generosidad ayuda a mantenerlos.

Reserva la fecha con antelación suficiente, y se responsable para no impedir a otros cumplir con su deseo de casarse en alguno de nuestros templos.

La celebración de la Boda puede ser dentro de la Eucaristía, o sin ella. No tiene mayor ni menor valor una fórmula y otra, salvo que dice relación con tu posible vinculación con la vida de la Iglesia, sin tienes alguna dificultad para celebrar el sacramento de la Penitencia o para recibir la Eucaristía, no es bueno «aparentar». Buscar la coherencia con la propia situación de fé puede evitar situaciones «molestas» al sacerdote que celebra la Boda.

Para la celebración se pueden escoger una lectura del Antiguo Testamento, un salmo, una lectura del Nuevo Testamento y una lectura del Evangelio. Se puede escoger una sola lectura que puede ser del Antiguo o del Nuevo Testamento. Os ofrecemos los textos tanto de las lecturas como del rito del matrimonio y peticiones.

Indicaciones para la celebración de la boda

Horarios y otras circunstancias 

En la Basílica de San Vicente se celebrarán bodas los sábados a las 13h. y a las 18h.

En los otros templos parroquiales el horario puede ser más flexible, siempre que se cuente con un sacerdote que celebre la boda.

La parroquia no se compromete a modificar los planes posibles de restauración de los templos que pudieran surgir, por razón de las fechas comprometidas para bodas, al considerar que es prioritaria la conservación y restauración de los templos.