Penitencia

 

La penitencia es un lugar de encuentro privilegiado con Dios. Es allí donde reconocemos nuestras limitaciones y revisamos nuestro caminar en el Evangelio; allí recibimos al Espíritu que nos ayuda a caminar.

Podemos vivir el Sacramento de la Penitencia de dos formas:

Confesión individual: Para facilitar la recepción frecuente de este sacramento se confiesa antes de las Misas de los Domingos y a diario antes de la Misa. Si alguna persona quiere hacer una confesión larga y reposada puede acudir al despacho parroquial, o después de la Eucaristía. El sacerdote siempre está en disposición de escuchar en confesión a aquella persona que lo pida.

Celebraciones comunitarias de la penitencia. La Iglesia es comunidad, y es en la comunidad donde Dios se muestra. Vivir la dimensión comunitaria de la Penitencia es reconocer que existen el pecado y el arrepentimiento comunitario, es pedir perdón con la comunidad con la que cada Domingo celebro la Resurrección de Jesucristo.

En los tiempos litúrgicos de Adviento y Cuaresma, por ser tiempo de conversión se hará una Celebración penitencial.

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