El martirio de Vicente,

Sabina y Cristeta

El sepulcro de los tres mártires en la Basílica de San Vicente de Ávila describe a través de cinco bajo relieves la historia del martirio tal y como nos la ha transmitido la tradición:

En tiempos del Emperador Diocleciano (S. IV), siendo Daciano gobernador de Hispania, los cristianos fueron perseguidos. En Évora, la actual Talavera de la Reina (Toledo), vivía Vicente, joven de probada virtud cristiana junto con sus hermanas Sabina y Cristeta. Encarcelado para hacerle renegar de su fe, logró escapar con la ayuda éstas.

Tras huir de Évora los tres hermanos son alcanzados en Ávila.Desnudados...

... y martirizados en un lugar cercano a aquel sobre el que se levanta la actual basílica.

 

 

Presenciaba el suplicio un rico judío que, mientras ayudaba a los torturadores y se burlaba,...

 

 

...fue castigado al surgir una enorme serpiente de los peñascos vecinos y enroscársele al cuello hasta casi asfixiarlo.

 

 

Arrepintiéndose, profesó la nueva fe, y dió sepultura a los mártires levantando luego en dicho lugar la primera iglesia donde, según la tradición, fue también él sepultado.

 

 

 

El relato del martirio de los tres hermanos podemos encontrarlo ya desde los primeros siglos y ha tenido siempre su lugar en las sucesivas hagiografías a lo largo de la historia de la Iglesia.

Tenemos noticia de un relato de finales del S. XII a principios del XIII, hoy perdido, escrito por Gonzalo de Berceo, primer poeta conocido de la literatura castellana y representante del Mester de Clerecía.